Llevamos aquí dos meses bien aprovechados. Max ya controla bastante sus cubitos de hielo sin problema. Alexia puede usar su don cuando me tiene cerca (creo que me odia un poquillo) y yo… pues no me va mal…
Así que como nos hemos portado bien he decidido que nos merecíamos un regalo de fin de año. Me las he arreglado para conseguir unas pizzas y una peli, Mistery Men. Sí, es una frikada a la altura de Zoolander, pero nos viene al pelo. Sobre todo a Max, que es un cutre. Nos hemos reído un rato, Max se ha relajado y Alexia ya no está cabreada con nosotros. No es que me lo parezca, lo sé, lo veo en sus caras lo noto en su pulso y lo huelo en su piel… jejeje soy como un detector de mentiras.
Así que la pizza y la peli nos han unido. Pero gracias al curro previo. Aquí, medio perdidos y solo, comer juntos y reirnos ha sido como una fiesta o un reecuentro de viejos amigos… ejem. Ya me callo